Hay un dicho tan viejo como chiflado que dice que si crees en algo con muchas fuerzas...se hace realidad.

El verano todavía no se ha acabado,
el verano todavía no se ha acabado,
el verano todavía no se ha acabado,
el verano todavía no se ha acabado...

Ella nunca entendió sus extravagantes formas de amar.
Él, por su parte, jamás comprendería las vanguardistas maneras de ella a la hora de querer.
Y a los dos les supo a arena entre los dientes.