Conozco a personas que ante una nueva etapa de sus vidas se han cortado el pelo, han cambiado de país, han renovado su armario o se han acostado con cualquier desconocido.

Yo, que ahora empiezo una etapa distinta y especialmente triste, he decidido borrar todas las canciones de mi ipod. Con una simple tecla he hecho desaparecer 12 gigas de recuerdos...
Esa ha sido mi particular rapada.