Ni abrazar, ni quitarme la camiseta, ni sonreir a los ojos, ni despeinarme, ni bucear en un edredón de Ikea, ni recorrer una espalda ajena, ni decir "buenas noches" y mucho menos "buenos días" o desayunar viendo la tele. Ni siquiera mantener un equilibrio adecuado mientras me marcho o pronunciar una despedida perfecta...
Hay demasiadas cosas que todavía no se hacer sin que se me arremolinen los sentimientos, y lo que es peor, no estoy segura de querer aprender.



...y aunque todos se reían, ella siguió saltando.

...dejé el móvil en todas las mesas y barras en las que estuvimos intentando, con todas mis fuerzas, perderlo y así (por lo menos) quedarme con la duda de si me habrías llamado.

fum(m)o



Te alejaste y no he soñado contigo ni una sola noche.
De llorar ni hablamos.Estoy muy orgullosa de mi